viernes, 15 de mayo de 2009

TOURISM...

Los tres últimos días han sido de lo más intensos turísticamente; la verdad es que me duele todo el cuerpo…


El martes hice una de mis excursiones más deseadas a un lugar llamado Glendalough, en el vecino condado de Wicklow. El nombre significa “valle de los dos lagos” y alberga las ruinas de un antiguo monasterio del s. VI, aunque lo que verdaderamente llama la atención es su entorno: dos lagos misteriosos y oscuros en el fondo de un profundo valle cubierto de bosques.


Es un lugar increíblemente hermoso y, si dejas atrás las zonas bajas de los lagos donde están los ruidosos turistas, puedes caminar durante horas en la más absoluta paz. Todos sabéis que no soy una persona muy de campo, pero en serio, me encantó pasear por el bosque durante casi 5 horas (claro que mis piernas acabaron por quejarse un poco…).


Y quizás fui un poco imprudente porque empecé a subir por una colina oscura y empinada sin tener ni idea de adonde iba y pensando que tenía que volver ya o perdería el bus, pero mereció totalmente la pena. La foto que os dejo aquí es de las vistas desde lo alto de la colina. Bonito eh? Pues si os fijáis al fondo del segundo lago (arriba a la derecha) hay una pequeña torre de piedra; bien, pues ahí fue donde comencé a andar. No está mal para una urbanita no??


Ayer y hoy estaba absolutamente destrozada pero había que seguir con el conocimiento de la ciudad así que me he pegado un buen tute… Esto es lo que he visitado:

- Christ Church Cathedral. Se supone que la iglesia clave en Dublín es la de St Patrick, pero a mi me gustó más esta. Por fuera es del mismo estilo aunque más original porque tiene un puente de piedra que la une con otra parte donde está Dublinia (una exposición sobre los vikingos). Por dentro es muy bonita y destacaría la enorme cripta (por aquello de que no es tan habitual) donde hay varias tumbas, la exposición del tesoro y unas curiosas momias de un gato y un ratón que al parecer quedaron atrapados en un tubo del órgano y no pudieron salir.

- Saint Audoen’s. Son dos iglesias, una católica y otra protestante, dedicadas a un obispo de Ruan. La católica es la más antigua y de la parte original no queda demasiado, aunque en su torre suenan las tres campanas más antiguas del país (1432). La moderna no está mal aunque es un poco extraña porque está dirigida por la comunidad polaca y resulta muy raro lo de encontrar todos los carteles en su idioma.

- Guinness Storehouse. La fábrica de Guinness, para que nos entendamos. La verdad es que no estaba muy convencida de ir pero claro, estar en Dublín y no visitarla… A ver, es pura mercadotecnia pero está bastante currada. El edificio es muy grande y cada planta está dedicada a un tema: los ingredientes, la historia, el consumo responsable de alcohol (curioso tema en un país de grandes bebedores…), la publicidad,… Pero lo que sin duda más merece la pena es el Gravity Bar, en la séptima planta, donde te puedes tomar una Guinness (incluida en el precio de la entrada; ya les vale, porque son 15€…) y disfrutar de 360º de vistas de la ciudad.

- Marsh’s Library. Al lado de la catedral de St Patrick está esta pequeña joya (bueno, volvemos a lo de siempre; no soy objetiva en cuanto a bibliotecas se refiere). Libros antiguos, suelos e impresionantes estanterías de madera, el sonido de un reloj de péndulo,… Maravilloso. Y dos graciosos bibliotecarios de avanzada edad que no paran de dar palique a todos los visitantes. Que de dónde eres, que qué haces en Irlanda, que si yo conozco Alicante (y me saca una postal para demostrarlo), que si yo estuve viviendo donde tú vas a trabajar,… En serio, encantadores. Hasta me regalaron dos postales y un boli!! Jeje

- Four Courts. O lo que viene siendo el tribunal supremo. No se si en Madrid se puede visitar pero realmente resulta curioso pasear por dentro del juzgado y ver a los abogados y jueces con toga y peluca, a la policía escoltando a los presos,…

- Dublín Writers Museum. Interesante museo sobre los escritores irlandeses que tiene muchos libros (obviamente) y objetos cotidianos como máquinas de escribir, cartas, trajes, gafas, cuadros,… Y todo esto en un bonito edificio que fue la casa de un tal Jameson (si, el del whisky). Favourite thing?? Me quedo con una moderna edición de Drácula que vendían en la completísima tienda y que tenía una introducción de Neil Gaiman. Cómo no sonreír ante lo que me recuerda…


En fin, pues a grandes rasgos estos han sido mis tres últimos días. Para más detalles ver las fotos en el space.

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