lunes, 22 de noviembre de 2010

RAVENNA

Siguiendo un poco con lo de retomar mi vida cultural, este finde lo he pasado en Ravenna (Rávena xa nosotros). La verdad es que era la visita que más ganas tenía de hacer en este viaje porque, para los que no lo sepáis, Ravenna fue capital para romanos, ostrogodos y ciudad clave para los bizantinos, ergo tiene un montón de cosas para ver. De hecho 8 de sus monumentos paleocristianos están en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, así que es un sitio importante.

Bien es cierto que el tiempo no ha acompañado demasiado (sigo viajando con una nube sobre la cabeza) pero he disfrutado mucho de mi excursión. El sábado llegué un poco más tarde de lo esperado por ciertos problemas de infraestructura, pero a tiempo para visitar un par de iglesias, la tumba de Dante y una exposición de arquitectura. Aunque lo mejor fue pasear entre la gente por sus callecitas estrechas, ya preadornadas para las Navidades, viendo puestecillos, tiendas, edificios,... 

El domingo, ya acompañada, me pegué un intenso día de pateo de la ciudad, pero eso sí, no me perdí nada. Ravenna es famosa por sus iglesias decoradas con los típicos mosaicos bizantinos y puedo decir que son realmente impresionantes. Por fuera son sencillos edificios de ladrillo pero cuando entras... Uff, precioso. Todos esos pedacitos de colores formando grandiosas imágenes; la de tiempo que les llevaría hacer algo tan perfecto.

Así que he pasado un bonito fin de semana que quizás no empezó muy bien, pero que mejoró sustancialmente y que disfruté al 100%. Me quedo sin duda con una grato recuerdo de Ravenna :-)