lunes, 8 de noviembre de 2010

ABITARE CON UNA FAMIGLIA ITALIANA

El martes pasado ya dejé el pequeño apartamento donde había vivido solita en octubre y me mudé con una familia italiana con la que estaré hasta navidades. Así que ahora vivo con Emanuela, una mujer q no para de hablar, Elisa una niña de 13 años de las que doy clase en el colegio, Enrico, un adolescente friki de 17 años, y "el señor X", léase padre de los niños, al que no he conocido todavía y del que ni siquiera se el nombre. Son buena gente, la verdad, y estoy mejor de lo que esperaba (que no es mucho decir dado me pesimismo inicial), pero evidentemente no es lo mismo que tener una casa para mi sola. Es cierto que aquí me encuentro las comidas hechas y puedo practicar mi italiano, pero también lo es que vivir con adolescentes no es nada sencillo, y máxime no habiendo tenido hermanos. Pero vamos, que estoy contenta, es otra nueva experiencia para añadir a las ya numerosas que poseo :-)

De todas formas entre unas cosas y otras paso bastante tiempo fuera de casa, por ejemplo el finde me fui el sábado por la mañana y volví anoche con un considerable cansancio ya que apenas he parado. El sábado comí por ahí, luego estuvimos dando una vuelta, cenando y de fiesta. Estuvimos en una disco para gays, pero la verdad es que yo, acostumbrada a Chueca, la encontré un tanto feuchilla pero vamos, que estuvo muy divertido. Había espectáculo de drags y la música estaba bastante bien, así que estuve bailando con mis nuevos amiguitos hasta pasadas las 4.30 de la madrugada.

Eso sí, si supierais como echo de menos las copas de España... Y eso que este sitio no era demasiado caro, 6€ por copa, pero vamos, teniendo en cuenta que te daban vasos de plástico, un dedo de alcohol barato y refresco de botella de 2 litros... Está claro que el tópico de que la fiesta española es la mejor es totalmente cierto.

Y nada, ayer comí en casa de Ezequiel y luego por la tarde salimos con Peggy, la canadiense, y Sacha a dar una vuelta. Tomamos un aperitivo bastante bueno (del que yo me comí casi todo :-p) y luego me compré un bonito jersey azul en una de mis nuevas tiendas favoritas. Así que como veis realmente me siento adaptada a todo esto, sólo necesito mejorar más mi italiano para poder conversar más con la gente de aquí y no tener que recurrir siempre al inglés.

Bueno, eso y un poco de enriquecimiento cultural porque lo de la vida social está muy bien, claro, pero ya sabéis que yo soy una turista profesional y la verdad es que necesito hacer alguna visitilla para alimentar mi espíritu. Así que esta semana prometo ir de excursión a algún sitio más allá de tiendas y bares :-p